¿La calma de antes o después de la tormenta?
¿El ojo del tornado?
Receso.
El día no se define.
No hay sol, no hay nubes.
La luna tampoco quiere aparecer.
Las estrellas no intentan brillar.
Y yo no las voy a buscar.
No sé si es por no querer, por no poder.
No tengo idea.
Afuera todo está en calma.
Pero adentro mío no.
Y yo no pretendo intervenir.
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