martes 25 de octubre de 2011

K

No pretendo ubicarme, ni encasillarme.
¿Para qué? ¿Para qué me localicen e intenten politizarme?
No. No soy K, ni peronista, ni oposición. No soy militante.
Me gustaría afirmar que tengo una mente abierta. Tampoco.
No tolero la intolerancia.
Ver cómo los anti K se matan por un voto, se degradan e intentan degradarnos.
Cómo intentan tratarnos de estúpidos, y en muchos casos logran convencernos (felices y contentos) de que así es.
Ver que los que critican la ley de medios, terminan viendo simplemente a Tinelli,
ver que los que llevan con orgullo la bandera de que el gobierno fomenta vagos, son los encargados y dirigentes más ineficientes de la educación actual.
Ver que los que acusan de clientelismo, abusan más del gobierno que cualquier otro.
ver que los que gritan enojados, acusando de hegemonía, oligarquía, son los que casualmente son dueños del monopolio de nada más ni nada menos que el llamado cuarto poder: los medios de comunicación.
Y otros tantos que los siguen, sin saber bien que es lo que estan diciendo.
Ver como una simple mano a los más necesitado despierta la cara más horrenda de los argentinos, acusando de NEGROS IGNORANTES, a gente que simplemente no tiene oportunidades.
Todas estas razones hacen que me incline, (casi) convencida de que Cristina no es tan mala como la pintan.
De que es criticada sólo por haber tratado de equilibrar la balanza, quizás sacando de donde no le convenía, de los más poderosos. Los que hace años nos estafan, nos persuaden y nos hacen pensar que es lo correcto.
¿A quien llaman vagos? ¿A los que no tienen trabajo y reciben subsidios? Ellos realizan el trabajo más duro al que se puede enfrentar cualqiuer ser humano. Aquél que ninguno de nosotros seríamos capaz de soportar: el de SOBREVIVIR.
Siendo como somos, (seres de lenguaje) donde vale igual o más lo que los demás opinen que la propia realidad, ellos cargan con las miradas acusadoras de todos ("negros", "chorros", "asesinos", "delincuentes") que en la mayor cantidad de los casos, es errada.
Ellos deben sobrevivir siendo totalmente marginados, sin oportunidades, sin realidades posibles, sin sueños más allá que un pedazo de pan.
¿Qué sabemos nosotros de trabajo? No niego el esfuerzo de mis padres, del tuyo, del de tus padres, simplemente es un esfuerzo diferente.
Es un esfuerzo que tiene un sosten en caso de fallar. Te matás estudiando y (en algunos casos) trabajando a la vez, pero tenes la certeza de que si fallás en algo vas a poder volver a empezar. Tenes oportunidades.
Tenes palabras de aliento. Tenes un hogar.
¿Ellos? No tienen sosten, no tienen quien los aliente a seguir. Sólo conocen trabas, obstáculos, y sufren de discriminacion sin saberlo. Sin entenderlo tampoco.
Por favor, ampliemos la mirada.
Urgente, no dejemos que los prejuicios determinen nuestros actos.
No dejemos que nos inculquen prejuicios ajenos.
No obliguemos a otros a que tengan nuestros prejuicios.